Nuestro nuevo proyecto de autoconsumo Bizkaia se ha llevado a cabo en la cubierta del centro educativo Urdaneta, uno de los referentes escolares en la provincia. Esta instalación fotovoltaica no solo mejora la eficiencia energética del colegio, sino que también representa un paso firme hacia la concienciación ambiental de toda la comunidad educativa.
Instalación solar sin almacenamiento y con venta de excedentes
La solución implantada se basa en un sistema de autoconsumo sin almacenamiento, pero con capacidad para vender el excedente de energía producido a la red eléctrica. Esta configuración permite al centro beneficiarse de una doble ventaja: reducir su consumo eléctrico y recibir compensaciones económicas por la energía sobrante.
Gracias a este sistema, el colegio no solo logra ahorros financieros sostenibles a largo plazo, sino que también protege su estabilidad energética frente a futuras subidas del precio de la electricidad. Esta apuesta por la energía solar fortalece su independencia energética y moderniza su infraestructura.
Potencia instalada y tecnología utilizada
La instalación tiene una potencia de 40 kWp y una potencia pico de 40,95 kWp, lo que permite cubrir buena parte del consumo eléctrico diario del centro. Está compuesta por 90 módulos fotovoltaicos del fabricante HUAWEI, modelo SUN2000-40KTL-M3, un inversor de alto rendimiento con 4 MPPT que maximiza la eficiencia incluso en condiciones de sombreado parcial.
Los módulos han sido montados sobre estructuras de hormigón tipo Solarblock, con una inclinación de 30º, cuidadosamente diseñada para optimizar la captación solar a lo largo del año. Este soporte garantiza robustez, estabilidad estructural y larga vida útil, características fundamentales en un entorno escolar.
Educación, sostenibilidad y ejemplo para la comunidad
Este proyecto de autoconsumo Bizkaia va más allá del ahorro económico. En el colegio Urdaneta, la instalación se convierte también en una herramienta educativa. El alumnado, profesorado y familias tienen ahora una oportunidad real de comprender cómo funcionan las energías renovables y cuál es su impacto positivo sobre el planeta.
Desde Betielek, creemos en el poder de estos proyectos para transformar espacios educativos en ejemplos vivos de sostenibilidad. Este sistema fotovoltaico no solo genera energía, sino que inspira a futuras generaciones a construir un modelo energético más limpio y responsable.






